Yo No Estaba, Me Contaron 


Este cuento mio no es cuento, ( las cosas sí pasaron), ni es mío, yo no estaba, me contaron.
Se encontraba mi madre haciendo un trabajo de tesis sobre los usos y costumbres del día de muertos.  Se le ocurrió ir a Mixquic,pero como el lugar se llena, como es muy socorrido,  desistió. 

Se decantó por un pueblecito a las afueras de Querétaro de cuyo nombre no quiero acordarme. Iban llegando al caer la tarde, ella, sus compañeros de investigación y mi padre,  al volante.

Era la víspera de Fieles Difuntos y la gente suele encender fogatas en la entrada de su casa para que sus muertos encuentren el camino a casa. 

Vieron una simpatica casita, como es natural en estos pueblos,  y a una viejecita, tapada con el jorongo hasta los ojos por el frío afilado,  tratando de encender una pequeña fogata. Se bajaron y empezaron a preguntarle qué hacía. 

La anciana,  sin interrumpir su labor, dijo -vengo a prender la fogata, porque si no, nadie lo hace-

No quisieron molestar y se adentraron en la población.  Reunieron varios testimonios antes de caer la noche. La atmósfera se perfumó de copal y cempasúchil y las puertas brillaban con el anaranjado del fuego vivo. Ya salían del poblacho .

Entonces pasaron por la casita donde la anciana encendía su fogata. Se dieron cuenta que nadie podía vivir ahí. 

Apenas un débil rescoldo latía, y se resistía a morir, como el recuerdo, debatiéndose entre las cenizas, insistiendo. 

Hombres Imbéciles ¿Nacen o Se Hacen? 


Trascendió que, en la semana en mi país hubo dos noticias.  Una, que cinco taqueros atacaron a una clienta, uno de ellos le pega tres puñetazos y el video se viralizó en redes sociales. 

Recibió muchisimos comentarios de aplauso,  qué bueno que “pusieron a la mujer en su lugar”,  “quizás la mujer se lo merecía”, “quien sabe cuanto llevaba haciendo lo mismo”, “querían trato igual, ¿NO?” (porque se imaginan que igualdad es tratarse como se tratan entre ellos, a golpes), y boludeces por el estilo. (Anteriormente se dio un caso de que en Jalisco vengadores anónimos les cortaron las manos a unos ladrones, y la opinión pública, en cambio , se deshizo en halagos)

Otra, que un ladrón fue asesinado a sartenazos por las mujeres de la casa que se metió a robar (Las mujeres enfrentan cargos por haberse defendido). Una familiar del criminal dijo “que ya había estado en prisión tres veces pero que no era para tanto, no era para que lo mataran”. El sí tiene el privilegio de entrar a robar, ellas de defenderse, no. Jumm…

¿QUÉ TIENEN EN COMÚN?

Los comentarios que ambas noticias recibieron parecen apoyar un rol definido, de que la mujer debe permanecer sumisa y callada, aunque sea en defensa propia.   

Incluso algunas mujeres (me avergüenza), aplaudieron el hecho de que “se pusiera en su lugar ” a la mujer de la taquería queretana ( el golpeador no ha tenido un proceso legal, solo fue despedido) Ciertamente el patriarcado no sería tan fuerte si no tuviera tantas proselitas entre las mismas oprimidas.

Cada día me decepcionan más los machos de mierda.

No Hice Nada Que No Hicieras Tú


​El día siguiente al #Miércolesnegro (día que hubo marchas en toda latinoamérica por el salvaje feminicidio de  Lucía Pérez quien murió por el dolor del empalamiento) recibí una llamada telefónica preocupante.

Eran mis padres. Salí de mi cuarto para no despertar al hombre que dormía conmigo.

Tu padre esta muy preocupado, no pudo dormir,  me dijo mi madre.  Me corrió un sudor frío… (fotos mías desnuda viralizadas? algún problema con mi hija?) Anexaba un video que no pude abrir. 

-Má,  es un video en  .php, solo puede abrirlo quien lo comparte, no me deja abrirlo.

Me pasó la dirección: uno de los vídeos de la marcha; una joven de lentes dice estar harta de los abusos machistas. Sí. Hay que admitir que tiene un lejos parecidísimo a mí,  y no, para mi vergüenza, no soy ella. No soy la valiente chica del megáfono.

Hice una cara de “aaysh” y le dije a mi madre que, y si lo fuera cuál sería el problema. 

“Ninguno”, me dice, pero era evidente que estaban consternados “por lo que me pudiera pasar” . 

No entiendo, haber nacido en una familia roja, el que mi padre siempre participó en cuanta marcha, meeting,  reunión sindical, haber tomado apasionadamente el megáfono… ¿esperaban que me quedara callada cuando predicaron nunca callar? 

 No entiendo que no entienda qué lo hace diferente el que sea mujer y haga EXACTAMENTE LO MISMO.

“Es que nos preocupa,  sabemos que vas a estos eventos y que eso te expone..” 

No mamá,  vamos a estos eventos porque YA ESTAMOS EXPUESTAS, siempre.

¿Pero lo entenderían? ¿Querrían entender? 

Me Cogi a un stalker


Me cogi a un stalker pero en mi defensa ni sabía que lo era hasta el momento que lo estaba descremando a base de lúbricos pepazos. Todo porque cuando sentí que se deslechaba lo insulte,  lo golpee “ya estás a gusto,  recabrón ya, yaa, no querias coger, no viniste a coger??!!

 Si, lo estaba.

Según yo nos habíamos conocido el día que fui al merendero por una torta de pechuga y él tomo la orden, la cocinó y me la sirvió.Estaba deliciosa.  Pero él me conoció MUCHO antes y esperaba, pacientemente el momento de acercarse.

La primera vez me vio bajar (eso supe mucho después)  del camión con unos leggins azules (los de Wonder Woman,  duh) y” no pudo evitar grabarme.

ME GRABÓ el muy jijo. Pero dice que de alguna manera yo “lo sentí”  y fingió hablar por telefono. Asi que el video, si lo hubo, fue de algunos segundos, que bastaron para que el se chaqueteara alegremente.

Así que tuvo con qué consolarse mientras, o eso me dijo. Posteriormente lo vi en sus ires y venires y llamar “Puchis” a un perro callejero que yo llamaba Pulques. Así vi que tenía hermosos ojos verdes, (el muchacho, no el perro) una cintura huesuda y recortada por el ejercicio, y hermosos y torneados brazos, y que, cuando visité su humilde piso de soltero, no tenía para comprarse una tele nueva, pero si marihuana Acapulco Gold. Armó un gallo, lo encendió y me lo dio, el se armó otro y sin pensarlo ya estaba encima de él.

Le gustaba la detestable posición del misionero ,  como pude constatar, y sus caderas que me parecieron afiladas la primera vez, se clavaron firmemente en esa piel tan delicada que une mis piernas al pubis hasta doler, ojala que yo pudiera desprenderme un momento de mis piernas, pensé.

Esa noche soñé que el me cogia sabrosamente estando yo amputada de ambas piernas,  fue sumamente erótico, como una película de Greenway.

Ha sido uno de los sueños más excitantes que he tenido.

#MiPrimerAcoso


(este contenido fue publicado en Facebook previo a la 24A)
Yo tenía  trece años, regresaba de la secundaria.  Como ya he comentado antes  fui una niña muy insegura y pasé  un período HORRIBLE en la secundaria  donde TODOS los días, TODOS,  me bulleaban en la escuela.

Regresaba, decía,  y justo ese día no estaban en el camión  los chicos que me acompañaban (los únicos que vivían lejos como yo). Una cuadra  antes  de llegar a mi casa me paré  para acercarme a la puerta cuando  sentí  UNOS DEDOS EN MI CULO. No lo podía  creer.  Todavía  dudé  y ya adivinaste  lo que hice?  Exacto, nada. No nos preparan  para confrontar el acoso,  no nos lo mencionan.
El terror era un veneno que me paralizó y subió desde la boca del estomago. Seguir leyendo

El Gym


El gym al que voy no tiene nada  de espectacular ni de glamoroso; es un gym como tantos, de barrio,  con los aparatos más  básicos  pero pocas o ninguna  actividad dirigida a mujeres (yoga, zumba, pole, etc.) aunque las aceptan en clases de box.

En pocas palabras, un gym dirigido a hombres,  sobre todo que compiten  pero donde también  aceptan a chicas, sobre  todo si ya pagaron seis meses con antelación  (como yo).

Lugares como éstos donde la población masculina no es absoluta pero donde la femenina está  en una proporción de una mujer por ocho o diez hombres. Me da cierta tranquilidad  ya que es de los pocos  lugares  donde los hombres  están demasiado  abstraídos en  la contemplación de sus propios cuerpos como para piropearte.

Pues hace cosa de un par  (más bien cuatro)de semanas lo vi; guapo, blanco, como de mi estatura.  Hermosos brazos bien trabajados. No supe de él  ni su nombre. Llamémosle, el Ben Affleck de pueblo, por su parecido con el actor.

El otro día  él  estaba ‘jalando’ en el aparato  de extensiones de pie, y yo en el de sentadillas, de modo que quedé  justo frente a él. 

En un momento  que él  me creyó  distraída,  se puso disimuladamente  a mirarme todo el culo (y yo a él  sus pinches brazotes) Creo que lo miraba con tal intensidad  que me buscó  con la mirada y nos encontramos.  Me quedé  mirándole fijamente, con la mejor expresión  de ‘Tons qué,  mi rey, ¿vas a querer?’,  pero él,  ay, estoicamente  volvió  a su aparato y a sus series.

Esta semana fui al gym a diferentes horarios y no lo he  topado. Creo que me consolaré con el Capi América  de barrio que no está  tan bien.

Espero no haberlo espantado con mi persistente mirada, ¡Ay!

El Catracho Lurias


La primera vez que vi al catracho lurias,  yo no lo sabía pero él llevaba meses buscándome, sin saber nada o casi nada de mí,  esperando, cazando  la ocasión de toparnos y hablarme derecho.

No es nada raro encontrarse catrachos por aquí,  ya sea trabajando,  o pidiendo dinero para el camino (por aquí pasa el tren y hay un albergue, muchos continúan hasta EEUU)
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Fijación Anal


David tenia un pedo muy cabrón con el ano.  Cuando lo conocí era un hombre maduro, en sus treinta y cinco bien rodados y con la calentura de un escuincle de veinte: Se le paraba nomás de verme. 

Era froteurista y adoraba embarrarme su plátano macho en las nalgas. Cogía con entusiasmo y en las posturas más locas. Le  gustaba que le metiera un dedo en el culo hasta encontrarle su punto de ebullición.  Comentaba sin faltas las fotos de Jenn Selter con comentarios como “Me comeria los bombones que caga con ese culo”, y yo, tonta de mí,  creí que era en un sentido totalmente figurado

Una vez, en horarios de oficina,  me roló un video.  Era una chica corriendo en un parque  publico que hace una pausa, espera que los demás corredores pasen,  se va por un instante a fingir sentarse en una banca,  se baja el pantalón y pum, tira de un esfinter dos tremendas cacas de burro. Con una cerecita de caca al final.

No supe qué hacer. Pero la siguiente vez me pidió,  a pesar de que sabe que no me gusta nada, el sexo anal.  Jamás le encontré chiste,  no es rico, no se siente bien, no, no,no,  no. Y créanme que no me han faltado experiencias. Ya me había complacido varias veces así que lo dejé que terminara.  Aunque no lo disfruté.

Pero la cosa no paro ahí,  sino que me mandaba más videos, esta vez de sacerdotes que follan con monjas a las que le sacaban buenos trozos de mierda.

Y sí,  la relación se fue al mismo lugar cuando me pidió que me cagara delante de él.

Alejandro Lengua de Taladro


Chicos, es hora de decirles la verdad; mientras hay chingos y chingos que muchachos que cogen medianamente bien, hay uno o dos que se comen todo el coño espectacularmente. Tres o cuatro rascándole mucho.  Al momento trato de recordar contándoles con las manos y me sobran dedos. No muchos, pero el número ya es un indicativo de por sí de cuán escasos son.

Tenia un nombre terriblemente común y corriente un don en extremo raro. Llamémosle Alejandro Lengua de Taladro.

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