Grosera

El lunes 23 de enero, como a eso de las diez de la mañana, fui con un amigo tatuador y perforador a que me hiciera el septum (el piercing que perfora la parte de la nariz del mismo nombre) y me puse la playera de Wonder Woman con una minifalda.

Iba pasando por el sitio de taxis frente a La Comer (donde ya he mandado a la verga a los léperos que me gritan tanta cosa, tipo, DIARIO), y no porque me las esté dando de muy nalga, sino porque PINSHIS hombres valen verga, neta cómo joden con sus “piropos”, según ellos.

Y había un checador nuevo, como de unos sin-cuenta años, que cuando pasé de ida me dijo “adiós Wonder Woman” Ps yo iba muy ilusionada y ni le dije nada, toda feliz de hacerme el septum. Y a la salida igual, decidí no caminar para chingarme una hamburguesa antes de ir a la escuela Y EL MISMO PENDEJETE, jode y jode se me acerca…

-¿A dónde vas, Wonder Woman?¿A dónde vas? -Obvio yo sé cuál es el transporte que me deja en MI CASA, no tengo porqué decirle.


Y me le quedo viendo con cara de “No mames, no te voy a decir wey”
-¿Adónde vas, cual tomas?
-Wey, no tengo porqué decirte?
Su semblante cambio, me gritó:
-No seas grosera, sólo te estoy preguntando!

Yo, impasible y sin afectarme:
-Wey, es que te das cuenta de que no tengo porqué decirte a donde voy?-
La gente se empezó a reír por lo bajo, y él a soltar una retahíla de improperios contra las pinches viejas, porqué no se dejan ayudar, él “tan caballero”

Anuncios