El Aborto como Herramienta de Lucha Contra El Crimen

Según los antropólogos- entre ellos Marvin Harris- el aborto ha sido y sigue siendo-hoy en día, en menor medida gracias a la existencia de los anticonceptivos- la forma que tienen las civilizaciones de controlar la demografía y la carencia de recursos.

En los albores de este siglo, Steven Levitt*, un economista de la Universidad de Chicago, lanzó una teoría que busca comprobar con estadísticas y mucha agudeza que el aborto puede considerarse una herramienta en la lucha contra el crimen. Todo surgió de la pregunta: ¿Porqué el índice de criminalidad en Nueva York disminuyó a partir de la década de los años noventa?

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Levitt y John Donohue realizaron un estudio en 2001 acerca del aborto, que sugiere que se puede poner freno al crimen fácilmente si se proporcionan mejores ambientes para los niños expuestos al riesgo de ser criminales en el futuro. Advierten, sin embargo, que sus hallazgos “…no deben ser malinterpretados, ya fuese como una aprobación del aborto o como una llamada a la intervención del Estado en las decisiones de la fertilidad de la mujer.”

 El Caso del Comunismo

En 1966, en Rumania, durante la dictadura de Nicolae Ceausescu, se eliminaron las políticas liberales que existían en torno al aborto- que era entonces una de las principales herramientas de con trol natal-, y éste fue prohibido como parte del plan maestro de Ceausescu de “crear una nación digna para el Nuevo Hombre Socialista”; además, si una mujer no quedaba embarazada durante un periodo prolongado, se le obligaba a pagar un “impuesto de celibato”.

El propósito verdadero del dictador era simple: fortalecer la economía rumana incrementando su población. En un año, sus políticas tuvieron éxito, y la tasa de natalidad se incrementó sustancialmente. La generación de niños nacidos tras la prohibición del aborto- además de vivir en condiciones sumamente precarias, como el común  de la población rumana- obtuvo calificaciones escolares más bajas, menos éxito en el mercado laboral, y desde luego, más probabilidades de  convertirse en criminales que los nacidos antes de 1966.

La prohibición siguió en vigor hasta que Ceausescu perdió el poder en 1989. Su muerte

 

fue, en gran medida, impulsada por una juventud rumana que no habría llegado a nacer si no hubiera existido la prohibición del aborto.

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El caso de los EEUU

La historia del aborto en Rumania puede parecer una forma extraña de referirnos a la historia del crimen en los EEUU, en la década de los 90. Pero no lo es: de alguna manera, este recuento constituye una imagen inversa de la historia del crimen en dicho país; el punto donde coinciden estas historias es, precisamente, ese día de navidad de 1989.

Ese día, el crimen se hallaba, probablemente, en su punto más alto en EEUU. Cuando a principios de la década de los 90, el índice de criminalidad comenzó a descender, lo hizo de manera tan sustancial y repentina que todo el mundo se quedó sorprendido. Los expertos crearon una serie de hipótesis para explicar la caída de la c riminalidad, desde estrategias policiales innovadoras, cambios en el mercado del crack y otras drogas, hasta envejecimiento de la población o medidas más estrictas del control de armas. Incluso se pensaba que la fortaleza de la economía costituía un aprobable explicación al descenso del crimen, pero un gran número de estudios fiables han demostrado que “prácticamente no existe ninguna relación entre la economía y el crimen violento.”

El encarcelamiento fue una de las respuestas alternativas, ya que explica aproximadamente un tercio del descenso del crimen. En otro sentido, la imposición de la pena de muerte resulta improbable como método de disuasión del crimen, pues no ejerce una influencia real en los índices de la criminalidad, dada la poca frecuencia de las ejecuciones y las demoras al hacerlo. Pareciera entonces que fue un cambio demográfico, imprevisto y de larga gestación, el que causó el drástico descenso de la criminalidad, y no fue precisamente el envejecimiento de la población, sino la legalización del aborto décadas antes.

Roe contra Wade

A finales de los años 60, varios estados empezaron a permitir el aborto en circunstancias extremas. Para 1970, cinco lo habían legalizado por completo y hecho accesible a la población. El 22 de enero de 1973, la legalización del aborto se extendió repentinamente a todos los estados gracias al fallo de la Suprema Corte en el caso Roe contra Wade, y que el juez Blackmun expresó diciendo:

… el cuidado del hijo puede poner a prueba su salud mental y física; también existe la angustia […] y el problema de criar un hijo no planeado en una familia que ya es incapaz de cuidar de él..”

Esta sentencia dio voz a lo que las madres rumanas sabían desde hace tiempo: que cuando una mujer no desea tener un hijo, generalmente tiene buenas razones para ello.

Estudios realizados en  Europa del Este y Escandinavia, de los años 30 a los  60, arrojaron una tendencia similar, incluso cuando se controlaban los ingresos, la edad y la educación de la madre.

 

*Levitt enseña economía en la Universidad de Chicago y Dubner es articulista en The New York Times y The Newyorker. Son coautores del existoso Freakonomics, y ambos escriben con frecuencia en su blog homónimo.

Por Steven D. Levitt y Stephen J. Dubner, tomado del capítulo “¿A dónde han ido todos los criminales?, en Freakonomics, Barcelona, Ediciones B.

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