Estereotipos Disneyanos

Anteriormente había comentado los Cuentos de Hadas,  mal llamados “cuentos para niños”, de los cuales muchos iniciaron como historias subidas de tono, para entretener a un público sobre todo adulto; el complejo de Electra galopante en Blanca Nieves, el príncipe violando a la bella mientras ésta duerme plácidamente, la sirena que ambiciona un par de piernas (con todo lo que va de por medio), pues es la única forma en que su pobrecabecita le dice que puede seducir a su hombre, Caperucita haciendo un lento striptís para el lobo, la madrastra mutilando los pies de sus hijas para que quepan en el zapatito, (que originalmente,  no era de cristal*)…

Muchas de estas historias iniciaron como parte del folk-lore, sobre todo europeo, y con ello, heredaron sus miedos, sus fobias, y seguramente por ello mismo, sus obsesiones (el incesto, la pedofilia, la zoofilia, la mutilación, etcétera).

Lo digo ahora, que está de moda en muchas cuentas de Facebook, blogs, y otros medios, el echar pestes a Disney por los “malos ejemplos femeninos” que inspiran a la infancia, e influye activamente las características femeninas “deseables”, que se pueden leer en la Epístola de Melchor Ocampo y similares, que hablan de derechos del hombre y obligaciones de la mujer,  y se espera que sean sumisas al hablar y prestas al obedecer…

No obstante, estamos ante un siglo nuevo.

Me refiero a que, por lo menos en el siglo pasado siglo XX, pocas o ninguna película de dicha casa de animación tenía un guión original; la abrumadora mayoría eran versiones edulcoradas y light, para poder proyectarse en salas de cine, de cuentos populares (Cenicienta, Blanca Nieves, La Bella Durmiente del Bosque) Cuentos de otros (Pinocchio, Peter Pan, Winnie-The-Pooh, Alicia en el país de las Maravillas), mitologías (Hércules, Mulan) o variantes de dramas clásicos (El Rey León y sus similaridades con Macbeth, Bichos con The Seven Samurais de Kurosawa)…

No voy a defender lo indefendible; ciertamente, se han esmerado en publicitar un estereotipo femenino que en todo es pasivo, dulce, y subjetivo y subyugado por las condiciones de otros (el padre, el amante, el esposo). Pero la culpa no es toda de Disney. Estos estereotipos donde a lo más que puede llegar la mujer es a “casarse bien”, son herencia milenaria, e imparaban desde el inicio de los tiempos.

Hace doscientos años no se esperaba de la mujer que descubriern un elemento químico o que fueran las madres de la moderna computación, y sin embargo, hubo honrosas excepciones como Marie Curie o Ada Byron; pero vuelvo, lo que “se esperaba” era que cuidaran del marido, de los hijos, y siempre, del hogar.

Pero estas excepciones,  valga la redundancia, se debieron a situaciones excepcionales; ambas nacieron y viveron en condiciones económicas y sociales que no sólo les permitieron, sino que les fomentaron desarrollar sus capacidades, y estuvieron de cerca con personas con las cuales era difícil no desarrollarse. Es difícil, casi imposible, dedicarte a desarrollarlas cuando el marido exige su cena y los niños lloran.

Mafalda no lo pudo haber dicho mejor; lo que ha jugado la mujer en la historia no es un papel, sino un trapo. Disney es culpable sí, de promover estos modelos en una época donde decir que están demodée es poco. Pero aún hay tiempo de cambiarlo. Tienen este siglo por delante para cambiarlo.

Han habido, sí, filmes distintos, como la ya mencionada Mulan, legendaria guerrera china que asume personalidad y roles masculinos para defender a su país, y la reciente Mérida, que asume que ser princesa es mucho más que casarse. Nos preguntamos si para ser heroínas habrá que imitar forzosamente los roles típicamente “varoniles”, en lugar de redefinir una feminidad más moderna …

*La serendipia o confusión se atribuye a cuando el francés Perrault tradujo al francés la  historia de La Cenicienta, que ya se conocía milenariamente en China y Arabia. El zapatito era de cuero, veurre, en francés, que se contrajo como verre, vidrio, con la ventaja que el vidrio es indeformable. (N. de la autora)

Anuncios

Coméntale, es gratis

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s