Las Princesas y Sus Siete Pecados Capitales

Mucho se ha dicho sobre las princesas de Disney y cómo influyen en las niñas, que si respaldan  roles tradicionales, que si la única aspiración es a casarse tipo, “bien”, que su búsqueda nunca es una genuina introspectiva (como, por ejemplo, las protagonistas de Studio Ghibli), sino a un hombre que las “complete”, su “príncipe azul”…
Pero la verdad es que Disney nunca fue original. Todas las historias en que se basó forman parte del folk-lore europeo.  Es más, cuyos orígenes se remontan a una época donde su finalidad no era espantar a los niños o hacerlos dormir, sino entretener a un público adulto: Caperuza haciendo un streap-tease para el lobo, La Bella Durmiente siendo violada mientras duerme por su príncipe, la madrastra de Cenicienta mutilando los pies de sus propias hijas…. adulterio, incesto, zoofilia y mutilación predominan en historias para alimentar el morbo de esos tiempos.

Tiempos donde no sólo no se estimulaba que una mujer ganara un torneo de ta-kwon-do o un Premio Nobel; sino que se fomentaban las labores “femeninas”. Simplemente, no eran una opción,  casarse y tener hijos, para una mujer, era una realidad social, una única opción. Que ya no vale en estos tiempos pedorros, pero Disney siempre ha sido fresa.

Y ahora, antes de que me empiecen a  tacharme de apologética de Disney, los siete pecados capitales, encarnados por las princesas:

 

Anuncios

One thought on “Las Princesas y Sus Siete Pecados Capitales

Coméntale, es gratis

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s