Los Hijos de la Malinche o Porqué Chingar es un insulto

Los mexicanos solemos utilizar el verbo chingar para todo y a la menor provocación, de tal modo que, alguien molesto es un chingaquedito, un montón es un chingo, una minucia es una chingaderita, una persona de éxito es un chingón, no viajamos rápido, viajamos hechos la chingada… muchas veces sin saber a qué nos remite, sin saber porqué es un insulto, el peor que conocemos.

Y así, como  Carlos Fuentes hace gala de los usos aplicables de la palabra en La muerte de Artemio Cruz.A continuación, un fragmento de Los Hijos de la Malinche, que puede encontrarse en El Laberinto de la Soledad:

¿Quién es la Chingada? Ante todo, es a Madre. No una Madre de carne y hueso, sino una figura mítica. La Chingada es una de las representaciones mexicanas de la Maternidad, como la Llorona o la “sufrida madre mexicana” que festejamos el diez de mayo. La Chingada es la madre que ha sufrido, metafórica o realmente, la acción corrosiva e infamante implícita en el verbo que le da nombre. Vale la pena detenerse en el significado de esta voz.

¿Qué es la Chingada? La Chingada es la Madre abierta, violada o burlada por la fuerza. El “hijo de la Chingada” es el engendro de la violación, del rapto o de la burla. Si se compara esta expresión con la española, “hijo de puta”, se advierte inmediatamente la diferencia. Para el español la deshonra consiste en ser hijo de una mujer que voluntariamente se entrega, una prostituta: para el mexicano, ser fruto de una violación.

La Malinche, Jesús Helguera

Por contraposición a Guadalupe, que es Madre virgen, la Chingada es la madre violada. Ni en ella ni en la Virgen se encuentran rastros de los atributos negros de la Gran Diosa: lascivia de Amaterasu y Afrodita. crueldad de Artemisa y Astarté, magia funesta de Circe, amor por la sangre de Kali. Se trata de figuras pasivas. Guadalupe es la receptividad pura y los beneficios que produce son del mismo orden: consuela, serena, aquieta, enjuga las lágrimas, calma las pasiones. La Chingada es aún más pasiva. Su pasividad es abyecta: no ofrece resistencia a la violencia, es un montón inerte de sangre, huesos y polvo. Su mancha es constitucional y reside. según se ha dicho más arriba, en su sexo. Esta pasividad abierta al exterior la lleva a perder su identidad: es la Chingada. Pierde su nombre, no es nadie ya, se confunde con la nada, es la Nada. Y sin embargo, es la atroz encarnación de la condición femenina

Si la Chingada es una representación de la Madre violada, no me parece forzado asociarla a la Conquista, que fue también una violación, no solamente en el sentido histórico, sino en la carne misma de las indias. El símbolo de la entrega es doña Malinche, la amante de Cortés. Es verdad que ella se da voluntariamente al Conquistador, pero éste, apenas deja de serle útil la olvida. Doña Marina se ha convertido en una figura que representa a las indias, fascinadas, violadas o seducidas por los españoles. Y del mismo modo que el niño no perdona a su madre que lo abandone para ir en busca de su padre, el pueblo mexicano no perdona su traición a la Malinche. Ella encarna lo abierto, lo chingado, frente a nuestros indios, estoicos, impasibles y cerrados. Cuauhtémoc y doña Marina son, así, dos símbolos antagónicos y complementarios. Y si no es sorprendente el culto que todos profesamos al joven emperador -único héroe a la altura del arte- imagen del hijo sacrificado, tampoco es extraña la maldición que pesa contra la Malinche. De allí el éxito del adjetivo despectivo “malinchista”, recientemente puesto en circulación por los periódicos para denunciar a todos los contagiados por tendencias extranjerizantes. Los malinchistas son los partidarios de que México se abra el exterior: los verdaderos hijos de la Malinche, que es la Chingada en persona. De nuevo aparece lo cerrado por oposición a lo abierto.”

En: El laberinto de la soledad (fragmento), Octavio Paz,  México, FCE, 1959.

Anuncios

4 thoughts on “Los Hijos de la Malinche o Porqué Chingar es un insulto

  1. “La experiencia más honda que la vida ofrece al hombre, es entrar en lo más hondo, donde los contrarios pactan” Octavio Paz. ¿De que libro es ésta cita y cual es la textual? Pregunta??

Coméntale, es gratis

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s