En los Labios del Agua

“México es un país árabe que se desconoce”

-Alberto Ruy Sánchez

En sus novelas, Ruy Sánchez explora las infinitas formas del deseo a través de una “prosa de intensidades,.

-Rhonda Dahl Buchanan,

EnlosLabiosRecién terminé de leer En los Labios del Agua, novela que, más que dar continuidad a su novela hermana Los Nombres del Aire, es su anverso : El erotismo y La sublimación del deseo, vistos ahora desde una perspectiva masculina. Mientras que en su primera novela,la búsqueda de amar y ser amado se encarna en una figura femenina, en En los labios del agua, la indagación por los motivos del deseo se realiza a través de las aventuras de un protagonista masculino que lleva en su nombre, Juan Amado, la estampa de su obsesión. ,  donde convergen  dos desiertos ; el del Sahara y el de Sonora.

De una narrativa ligera, pero a la vez de la complejidad y belleza de un mosaico, Ruy Sánchez narra la historia de Juan Amado González, quien emprende un viaje iniciático seguir las huellas del calígrafo árabe Aziz Al Gazali, fundador de la Casta de Los Sonámbulos, una cofradía de hombres y mujeres para quienes el deseo es la brújula que orienta su destino, que consuman los deseos eróticos de aquellos a quienes no conocieron y no pudieron culminarlos; y que lo llevará hasta la ciudad de Mogador, como manera de desentrañar la clave de su propio destino.

Quiero hacer énfasis en el nombre del primer capítulo, que se titula  “Antes de que todo cambie, contar esta historia,”  Ruy Sánchez continúa la tradición del halaquí (el contador de cuentos árabe ) Juan Amador descubre casi por accidente, la historia de la pasión entre el calígrafo Aziz Al Gazali y una mujer que en el nombre lleva algo acuoso, algo de jaguar : Hawa. Esta parte, que consta  de nueve capítulos narrados por Juan Amado que se alternan con nueve sueños que pertenecen a un manuscrito del calígrafo Aziz Al Gazali titulado Una espiral de sueños.

Pasión que el propio Juan Amador vive con una mujer de raza negra: Maimuna: Los nueve capítulos que constituyen la carta de amor que Juan Amado le escribe a Maimuna, se intercalan con los nueve sueños eróticos que Aziz le escribió en forma de “cartas breves” a Hawa, su amada perdida. La insistencia en el número nueve no es accidental, sino una decisión deliberada del autor de construir la novela a base del cuadrado védico, una retícula utilizada por los azulejeros árabes para crear el diseño de sus “geometría perfecta” de la espiral de deseo en que entra Juan Amado se basa en el número nueve.

Es a través de Leila,  la octava mujer de su vida amorosa,  que el narrador descubre que su propio destino está relacionado con el del calígrafo árabe:  Leila le obsequia a Juan Amado el manuscrito de Una espiral de sueños, revelándole que ella y él pertenecen a la casta de los Sonámbulos.

Juan Amado se da cuenta que los nueve sueños eróticos reflejan de alguna manera u otra el torbellino de posesiones que le condujeron hasta Leila, y sospecha que una mujer más le espera para completar la cifra mágica de nueve planteada por Aziz.  Se pregunta si todas las coincidencias compartidas se deben al azar, o si es posible que él sea “una pieza muy pequeña en un juego muy grande” concebido hace muchos años por el calígrafo.

“Ahora de nuevo, quiero contar esta historia, pero esta vez para hablarte y tocarte con mis palabras, Maimuna, y con las de Aziz que he hecho mías.  Cada parte de esta historia es como un azulejo distinto.  Los combino para dibujarte la geometría de mis deseos, de mis búsquedas, de mi lucha contra el vacío”

En su forma más sencilla, Ruy Sánchez define la novela como “una larga carta de amor escrita por un hombre que perdió a una mujer y la busca por el mundo”

La novela que el lector tiene entre sus manos es la recopilación de la pesquisa literaria que Juan Amado le reconstruye para Maimuna.  Le informa a ella que hace muchos años en Mogador, Aziz escribió varios manuscritos que giran en torno al deseo, incluso Una espiral de sueños, La inaccesible, Los nombres del aire y El tratado de lo invisible en el amor.  Este último manuscrito tiene dos subtítulos; en una primera versión aparece Notas sobre la casta de los Sonámbulos, y en una versión posterior Los labios del agua, que lleva una corrección para decir después En los labios del agua, subtítulo que es tachado y reemplazado finalmente por La danza del fuego.  El recurso narrativo de la intertextualidad funciona como vasos comunicantes o cajas chinas que entrelazan los manuscritos ficticios de Aziz con varios libros ya publicados por Ruy Sánchez, y dos más que el autor va a publicar para completar su tetralogía de novelas.

RSLG: Todos los mencionados arriba


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