Alí Babá y los 40 Ladrones

-Ladrón que roba a ladrón…

“Sabiduría” Popular

En una ciudad de Medio Oriente, algunos dicen que en Al Qair, La Victoriosa ( El Cairo), vivían dos hermanos. El mayor era un comerciante, y el menor, leñador. El mayor se llamaba Qassim, pero el menor, Alí.

La gente le amaba y cariñosamente le decía Babá, que en árabe, quiere decir “padre”. Al morir el suegro de Qassim, un rico mercader de géneros, le legó el almacén. Pero Feiruz, la esposa de Alí no aportó al matrimonio más que lo que llevaba puesto. Cada día, antes del amanecer, Alí Babá salía de la ciudad  con su borrico para cortar leña.

Una mañana, en que cortaba leña, como siempre,   Alí vio subir por la ladera un grupo de salteadoresde caminos, y como no le diera tiempo de huir, se escondió en lo alto de un árbol. Sabemos lo que ocurre a continuaci Qoja Husseyn, líder de los bandoleros, saltó de su montura, se paró enfrente de la montaña, dijo las palabras que tod@s sabemos. Sabemos que la montaña se abrió, mostrando todos sus maravillosos e incontables tesoros, no sabemos aún cómo lo hizo.

Cuando los ladrones ya se retiraban y se veían lejos, Alí intentó el experimento, y la cueva se abrió. Tomó un poco de aquí, y y otro poco de acá, y al final parecía que no había tomado nada aunque llevaba bien cargado el jumento, bien oculto el botín bajo los leños. Al verlo su mujer volver tan temprano, tuvo que contarle la hazaña, y decidieron ocultar su pequeña fortuna, pero ella, deseosa de contarla, fue a pedir a su cuñada Chahinaz, la esposa de Qassim, un recipiente de medir. Chahinaz tenía fama de chismosa, y puso en el fondo del traste un poco de aceite, para que el grano a contar se quedara adherido.

Alí y Feiruz contaron y se descubrieron ricos. Pero una moneda de oro se quedó pegada al traste y Alí tuvo que explicar a su hermano su travesía. Qassim, devorado por la envidia de no haber sido él el descubridor de la gruta secreta, cegado por la ambición, preparó una recua de mulas para arrasar con la veta de la fortuna. Una vez dentro, perdida la noción del tiempo, Qassim también olvidó la contraseña y fue asesinado por los salteadores.

de ingenio y con ayuda de una valiente mujer que hace ondular el vientre, logra burlar una y otra vez a los bandidos, pues tod@s hemos oído o leído esta historia alguna vez, pero quiero resaltar la bella edición de La Aldaba de Bronce, cuya tapa tiene unas letras caligrafiadas al estilo àrabe, y cuya traducción involucra vocablos árabes como el zoco (mercado), el bazaar (centro de comercio), cadí (Juez), y hermosas ilustraciones de Emre Orhun.

Este tomo,  debería figurar en la biblioteca de tus hijos (si los tienes), pero si disfrutaste de esta sabrosa narración en tu infancia,  ¿Porqué no adquirirlo para tu niñ@ interior?

Nota : La misma editorial, La Aldaba de Bronce, también ofrece bellas adaptaciones de clásicos tales como Drácula, El Extraño Caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, La Isla del Tesoro y Los Miserables, con el mismo cuidado.

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