Condecci Aventura Número 1
22 Enero 2008
En esta colonia (conste que ni habito ni me la vivo en las condecci-cafete-librerías) me han pasado algunas experiencias sui géneris, que algunas merecen mencionarse en este blog, aunque sea para futura referencia. Ahi les va la más reciente:
Cruzando la avenida Álvaro Obregón, ahí por donde está la fuente de Mercurio (y donde los artistas plásticos ofrecen su trabajo), ta vez un sábado como a eso de la una de la tarde, cuando me sale al paso uno de los fotógrafos, que me encañona y de pronto !flash!
Yo, pendejeando como siempre, no me dí cuenta hasta que el mal estaba hecho. Me le quedé viendo con mi cara de “Yo podría demandar por esto”, y él farfulló excusas de algo como que “era una buena toma, que la iluminación esto, aquello y lo de más allá”. Ps total, ya me la tomaste, ¿no? Hasta se me olvidó a dónde iba, y para qué.
Y yo pensaba que era fin del episodio pero nooo, el sábado pasado, que anduve por allá yo no lo reconocí pero él a mí sí, porque dejó instantáneamente a las personas con quien hablaba animadamente y me dice:
-Todavía tengo tu foto
(Hijo de la rechingada, ¿quién se cree para robarme una foto y todavía andar faroleando con ella?)
Con tal de que no la haya vendido a “15 a 20” o alguna otra puñetera revista por cochino dinero.
-Aaah, sí, la foto. Mmh, me gustaría mucho tener una copia de ella.
-No, copia no. Te voy a dar la original. ¿Qué día vienes? ¿El próximo sábado? La tendré aquí…
Ah, buen intento. Ya sé para dónde vas, a quedar conmigo o al menos intentarlo, luego viene el café de rigor y luego lo que suceda… ¿no?
Pero es una foto mía, compréndanme. Es como dejar una hija ahí a la deriva, al abandono, a la prostitución, y sepa Dios qué mas. Además, si tuvo mínimo la intención de llamarme para decírmelo…
Y es mi dilema existencial de la semana. Voy, no voy.
Entry Filed under: Soy Totalmente Condecci, Xperiencia Xtrema. Etiquetas: colonia condesa, condecci.


























Trackback this post