Ser Corrupto, No ser Corrupto
22 Enero 2007
Creo haber dicho en más de una ocasión que una de las cosas q más detesto de mi trabajo, ( o mejor aún, la única cosa que detesto) es… mi colaboradora más próxima, una señora cincuentona con formación de quesadillera.
De hecho no es su bigotito anti-TizianoPerro, ni sus trajes como de terlenka, ni sus frases irremediablemente acompañadas de “Vieras visto, Vieras hecho”, o “la calor”, o ” Subistes Para arriba?”, o hacer los plurales ingleses con “-es“, esto es “fólderes, tóperes, etc”, lo que más me molesta de ella, sino creo que el conjunto de todo esto. O más bien que pertenece a ese deleznable grupo de seres que dicen despreciar al Peje/Felipe/Vicente Fox porque está de moda desprestigiar, pero son los primeros en ir corriendo a los programas de ayuda a esto y lo otro…(actualmente está inscrita en el programa de Liconsa, es de las que se fue a quejar por el alza de precios, en un programa del Peje para Madres solteras y Dios sabé que otras madres…)
En suma, gente que no trabaja, pero le gusta quejarse de todo. y que si tuviera la oportunidad de transear, lo haría por dinero. (una Homero Simpson )
Esta tipa, (que en lo sucesivo, llamaremos “Anastacia Velázquez Ángeles”) tiene por hobbies chismear cosas desagradables de todo el mundo, y juzgar, (ella, madre soltera de dos vástagos, generación joven, pero ya en decadencia) así que cuando llegas al tipico grupito nadie quiere ser el último en irse, por temor a que esta arpía te balconee gachamente y quedes hecho una mierda.
Una de tantas veces, esta hija de la chingada me contó muy campantemente que ella ni siquiera tenía plaza laboral dentro de la UNAM, (patrimonio de los trabajadores universtarios, que si quieren, pueden heredar a sus hijos), sino que la compró a una Senadora del PRI.
Y lo comentó así muy cachetonamente, como quien cuenta que fue a la tienda a comprar cocacolas y le dan cambio de más…
Pocas cosas me dan más coraje que la corrupción así de impune. Y más dentro de la UNAM, mi álma mater, mi Casa de Estudios, La Institución de Instituciones Par Excellence.Me pregunto cómo habrá hecho esta hijadelarechingada.
Debo decir que no contenta con esto, se ofreció a darnos cualquier día el nombre y número de su “contacto”, el amigo del amigo, por si ustedes quieren comprar una plaza universitaria. Eso sí les advierto: No será barata: Cuarenta y Cinco Mil pesos al contado por una plaza de oficinista, medio tiempo, de 8 a 15 horas de lunes a viernes, mil quinientos pesos quincenales. Eso sí, de por vida, con prestaciones de ley, ayuda económica y la posibilidad de heredarla a sus vástagos.
La plaza más económica es de 35 mil pesos. Empezarás igual que Anastacia, es decir, lavando los baños los primeros 6 meses, q es cuando puedes hacer un examen para ascender, con el mismo salario, pero desempeñando actividades de oficina.Por supuesto, en dos años que Anastacia ha estado de oficinista no ha aprendido a redactar sin horrores de ortografía una carta en Word ni hacer una tabla de contabilidad en Excell, sino q sus funciones se limitan a 1) poner café, 2) Ir a pagarle al jefe sus tarjetas al banco 3) calentar la banca, díganme si es justo que gente baquetona se esté beneficiando así.
Hoy en el pasillo, pusieron propaganda del Sindicato: “Las Plazas son un derecho, denuncia las transas”Inmediatamente pensé en llamar, pero me puse a pensar…
Supongamos que llamo, denuncio a Anastacia, digo los nombres y rajo.
Supongamos que los Senadores del PRI en este pinche país no tienen fuero; supongamos que una ciudadana común y corriente podrá con esta Senadora.
O mínimo, que corran a Anastacia y se regrese a su pinche pueblo a vender quesadillas.
¿Cuánto tiempo tardarán en sustituirla por otra igual o peor?
¿Que busque quedarse con mi plaza?
Y eso he estado pensando. La Denuncio, No la Denuncio. La Denuncio. No la Denuncio.
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